Dejarse la piel
De todos modos, mi contribución al partido no creo que haya sido determinante. Creo que salvo el guarrazo del suelo y algún amago de rabona y chilena, lo único que ha llamado la atención de mi juego han sido mis botas, unas Nike rojas brillantes del 47 y medio que no pegaban ni con cola, pero que quedaban bien para un partido entre artistas. Seguro que a más de uno le ha venido la inspiración al verlas.


















