Con un par… de eurovisiones
|
|
Hoy tengo un buen día. Como últimamente no abundan ya que siempre por h o por b acaba llegando alguien y estropeándolo todo, me he decidido a aprovechar mi buen humor y hacer algo que llevaba tiempo queriendo hacer. Además, siempre he conservado un hilo de seriedad en esta bitácora que no está mal romper de vez en cuando.Es algo que hace un tiempo ví en otro blog y que llevaba tiempo queriendo hacer: Comentar y dar respuesta a algunas de las visitas que, por sus palabras clave, acabaron dando con mi blog creyendo encontrar lo que buscaban.
Desde que recibo un informe de Google Analitycs por el que observo el tráfico de gente hacia este blog y la via por la que llegaron, la idea de hacer esto me ronda la sesera, de modo que ahí va:
Bueno, esto es todo lo que ha dejado de momento Febrero, tal vez vuelva a listar algún resultado más que me parezca interesante. Un abrazo desde Puro Olor A Incienso… y que no os chafen el día.
Hoy tengo un buen día. Como últimamente no abundan ya que siempre por h o por b acaba llegando alguien y estropeándolo todo, me he decidido a aprovechar mi buen humor y hacer algo que llevaba tiempo queriendo hacer. Además, siempre he conservado un hilo de seriedad en esta bitácora que no está mal romper de vez en cuando.Es algo que hace un tiempo ví en otro blog y que llevaba tiempo queriendo hacer: Comentar y dar respuesta a algunas de las visitas que, por sus palabras clave, acabaron dando con mi blog creyendo encontrar lo que buscaban.
Desde que recibo un informe de Google Analitycs por el que observo el tráfico de gente hacia este blog y la via por la que llegaron, la idea de hacer esto me ronda la sesera, de modo que ahí va:
Bueno, esto es todo lo que ha dejado de momento Febrero, tal vez vuelva a listar algún resultado más que me parezca interesante. Un abrazo desde Puro Olor A Incienso… y que no os chafen el día.
Algunos culparon de la muerte de esta carrasca a las obras llevadas a cabo en la plaza donde se encontraba desde hace la tira de años (no se cuantos en realidad, por eso no especifico).
Otros culparon a la aparición de plagas y hongos que atentaron con virulencia contra este inerme ser productor de oxígeno. Sea como fuere, la centenaria carrasca, símbolo de todo un barrio, hizo lo que pudo para seguir viviendo pero, visto lo visto, ha preferido morir y descansar en paz.
Por las lágrimas que he podido recoger de la gente de los alrededores era mucha la estima que se tenía a esta majestuosa efigie de la naturaleza que ahora ya sólo es madera, madera seca e inservible.
He querido lanzar esta fotografía para que su paso por la tierra no caiga en el olvido, así como se recuerda a las personas célebres, aquellas que marcaron un tiempo y un lugar, debiéramos procurar no olvidar estos otros seres que pese a ser incapaces de hablar, de desplazarse o de reir a carcajadas sí que marcan aquellos momentos de los que nadie suele acordarse: un paseo, un ósculo bajo la luna, un descanso bajo su sombra, un botelleo a su vera…
El ritmo al que prolifera la construcción de edificios se equipara al ritmo al que disminuye la población de estos ingenios de la madre naturaleza… así que, qué menos que dedicarle un post réquiem.
Habrá un lugar donde esta carrasca se reuna con otros tantos y tantos árboles caídos… ¿Ikea? No. Espero que sea algo parecido a un paraíso donde la entrada del Hombre esté vedada, se lo merecen.
Algunos culparon de la muerte de esta carrasca a las obras llevadas a cabo en la plaza donde se encontraba desde hace la tira de años (no se cuantos en realidad, por eso no especifico).
Otros culparon a la aparición de plagas y hongos que atentaron con virulencia contra este inerme ser productor de oxígeno. Sea como fuere, la centenaria carrasca, símbolo de todo un barrio, hizo lo que pudo para seguir viviendo pero, visto lo visto, ha preferido morir y descansar en paz.
Por las lágrimas que he podido recoger de la gente de los alrededores era mucha la estima que se tenía a esta majestuosa efigie de la naturaleza que ahora ya sólo es madera, madera seca e inservible.
He querido lanzar esta fotografía para que su paso por la tierra no caiga en el olvido, así como se recuerda a las personas célebres, aquellas que marcaron un tiempo y un lugar, debiéramos procurar no olvidar estos otros seres que pese a ser incapaces de hablar, de desplazarse o de reir a carcajadas sí que marcan aquellos momentos de los que nadie suele acordarse: un paseo, un ósculo bajo la luna, un descanso bajo su sombra, un botelleo a su vera…
El ritmo al que prolifera la construcción de edificios se equipara al ritmo al que disminuye la población de estos ingenios de la madre naturaleza… así que, qué menos que dedicarle un post réquiem.
Habrá un lugar donde esta carrasca se reuna con otros tantos y tantos árboles caídos… ¿Ikea? No. Espero que sea algo parecido a un paraíso donde la entrada del Hombre esté vedada, se lo merecen.
No soy periodista (al menos, no de carrera) Prefiero considerarme un mero redactor de hechos y pensamientos, entre otras cosas. Pero creo no equivocarme al afirmar que cuando un licenciado en periodismo termina sus estudios recibe un código ético donde se insta a los profesionales a no perder el horizonte y comunicar con imparcialidad y objetividad (en el que yo recibí como documentalista se habla de no manipular la información, no usar la información para fines propios ni usarla incorrectamente para obtener dinero ni cualquier otra cosa a cambio)Si el código ético del periodista habla de imparcialidad, objetividad y tonterías por el estilo, creo que se cae por su propio peso: la muestra está en las portadas de los diferentes diarios nacionales o en cómo se nos presentan los titulares del día en cada televisión: No existe una realidad objetiva, no existe una gran verdad, por lo que un mismo hecho da lugar a multitud de interpretaciones.El trabajar en un medio local tiene sus desventajas: Nunca llueve a gusto de todos y esto lo dejan entrever los lectores cuando o bien te felicitan por tu trabajo o bien te reprochan el enfoque que das a tu información. Sirva de ejemplo un reportaje aparecido en el número anterior de nuestra revista, en el que se planteaba la situación del comercio local.
Por parte de los implicados (comerciantes) hubo una buena acogida (al parecer), ya que siempre conviene poner de manifiesto un problema latente con intención de resolverlo (o mejor dicho, de que la gente se conciencie para poder plantear soluciones). ¿Qué respuesta tuvo el reportaje por parte de las autoridades?… resultó una ofensa. Una ofensa hacia su buena imagen, una ofensa hacia su buenhacer, sus buenas intenciones y sus bienintencionadas actitudes.
Ante esto sólo resta decir una cosa: ¿Para quien se trabaja? ¿Para aquellos que sólo buscan la foto en el acto de inauguración y a quienes les gusta dar la cara cuando todo son buenas noticias? ¿o para quienes esperan que los políticos de turno que cobran con nuestros impuestos muevan ficha para poner soluciones ante problemas que se agravan y que ocupan un bonito espacio en el cajón de algún escritorio de algún despacho?
Sres. políticos, lo que realmente es una ofensa es la tomadura de pelo de la que somos víctimas, ya sea a nivel local, nacional o interestelar. Si no se ponen soluciones no hay foto buena que lo resuelva. He dicho.

Foto de POLISEA: http://www.flickr.com/photos/polisea/846673726/
No soy periodista (al menos, no de carrera) Prefiero considerarme un mero redactor de hechos y pensamientos, entre otras cosas. Pero creo no equivocarme al afirmar que cuando un licenciado en periodismo termina sus estudios recibe un código ético donde se insta a los profesionales a no perder el horizonte y comunicar con imparcialidad y objetividad (en el que yo recibí como documentalista se habla de no manipular la información, no usar la información para fines propios ni usarla incorrectamente para obtener dinero ni cualquier otra cosa a cambio)Si el código ético del periodista habla de imparcialidad, objetividad y tonterías por el estilo, creo que se cae por su propio peso: la muestra está en las portadas de los diferentes diarios nacionales o en cómo se nos presentan los titulares del día en cada televisión: No existe una realidad objetiva, no existe una gran verdad, por lo que un mismo hecho da lugar a multitud de interpretaciones.El trabajar en un medio local tiene sus desventajas: Nunca llueve a gusto de todos y esto lo dejan entrever los lectores cuando o bien te felicitan por tu trabajo o bien te reprochan el enfoque que das a tu información. Sirva de ejemplo un reportaje aparecido en el número anterior de nuestra revista, en el que se planteaba la situación del comercio local.
Por parte de los implicados (comerciantes) hubo una buena acogida (al parecer), ya que siempre conviene poner de manifiesto un problema latente con intención de resolverlo (o mejor dicho, de que la gente se conciencie para poder plantear soluciones). ¿Qué respuesta tuvo el reportaje por parte de las autoridades?… resultó una ofensa. Una ofensa hacia su buena imagen, una ofensa hacia su buenhacer, sus buenas intenciones y sus bienintencionadas actitudes.
Ante esto sólo resta decir una cosa: ¿Para quien se trabaja? ¿Para aquellos que sólo buscan la foto en el acto de inauguración y a quienes les gusta dar la cara cuando todo son buenas noticias? ¿o para quienes esperan que los políticos de turno que cobran con nuestros impuestos muevan ficha para poner soluciones ante problemas que se agravan y que ocupan un bonito espacio en el cajón de algún escritorio de algún despacho?
Sres. políticos, lo que realmente es una ofensa es la tomadura de pelo de la que somos víctimas, ya sea a nivel local, nacional o interestelar. Si no se ponen soluciones no hay foto buena que lo resuelva. He dicho.

Foto de POLISEA: http://www.flickr.com/photos/polisea/846673726/
Pido perdón al amor por mi diatriba anterior.El amor es lo único que nos queda en un mundo carcomido por el cáncer del odio. Hay tanto odio y tan poco amor que a uno le llega a resultar fácil trivializar tamaño sentimiento.
Adoro tus besos, tus sonrisas, tus palabras de amor, tu confianza, tu compañía, tu personalidad… tus ojos, licor de manzana… quiero peinar canas contigo siempre que haya una profunda amistad, un hondo respeto y los suficientes momentos eróticos…
Quiero que todo el mundo adore su capacidad amatoria, que todo el mundo ría con la lectura de “El arte de amar” de Ovidio y desearía poseer el perfume del protagonista de la novela de Patrick Süskind… pero como algo es mejor que nada, ofrezco esta pequeña nota de disculpa al amor.
Fdo. El de siempre.

Pido perdón al amor por mi diatriba anterior.El amor es lo único que nos queda en un mundo carcomido por el cáncer del odio. Hay tanto odio y tan poco amor que a uno le llega a resultar fácil trivializar tamaño sentimiento.
Adoro tus besos, tus sonrisas, tus palabras de amor, tu confianza, tu compañía, tu personalidad… tus ojos, licor de manzana… quiero peinar canas contigo siempre que haya una profunda amistad, un hondo respeto y los suficientes momentos eróticos…
Quiero que todo el mundo adore su capacidad amatoria, que todo el mundo ría con la lectura de “El arte de amar” de Ovidio y desearía poseer el perfume del protagonista de la novela de Patrick Süskind… pero como algo es mejor que nada, ofrezco esta pequeña nota de disculpa al amor.
Fdo. El de siempre.

San Valentín es uno de esos días en los que se lleva a cabo la celebración de algo que no merece ocupar una fecha señalada en nuestro calendario… digo esto porque, humildemente, pienso que la celebración de un sentimiento es algo tan sagrado que no merece vestirse de frivolidad, obligándonos a comprar una caja de bombones y un ramo de flores para demostrar cariño y afecto hacia otra persona… (Casi debiera estar prohibido regalar nada el día de los enamorados, por atentar contra los detalles espontáneos y el romanticismo en general).
Por otro lado, es comprensible que deseemos apartar en nuestras vidas, siquiera 24 horas al año para dedicarlas a algo tan “febril” como el amor.
Bueno, amor, amor… ¿Qué es el amor? Woody Allen, tratando de dar respuesta a esta pregunta, dijo en una ocasión que el amor es una amistad con momentos eróticos y, tal vez esa sea la forma más “civilizada” de verlo… pero el amor no es algo civilizado, sino algo visceral. De hecho, cuando alguien sufre “mal de amores”, esto no suele producirle al individuo una grave cefalea sino un agudo pinchazo en el estómago, por ello pienso que el amor debe ser visceral, pasional, no mental.
Pese a todo, hay quien civiliza el amor, de hecho (para qué engañarnos), todos lo hacemos. En una ocasión, me sorprendió un documental al afirmar que si la pasión de los primeros momentos de una relación se transmuta en lo que Allen llama “amistad con momentos eróticos” es, simple y llanamente, porque de no ser así acabaríamos exhaustos, seríamos incapaces de centrarnos en los demás aspectos de nuestra vida y estaríamos indefensos y desprotegidos ante el mundo que nos rodea… por suerte o por desgracia, la naturaleza es demasiado sabia.
Aunque si lo que se pretende es hablar de amores perjudiciales para la salud, puede ser oportuno traer a colación el ejemplo del amor platónico. Platón, en su afán de fastidiar al prójimo y de idealizarlo todo, habló del amor en sus escritos, no como “algo” bello y bueno, sino como sed de belleza y bondad… sed, deseo, ansia, buscar y anhelar en el amor lo que puede que no haya… vamos, una idealización del amor.
Cuando alguien padece un amor platónico (y digo padece porque el platónico tiene bastante de mórbido y de enfermo), idealiza todo lo que rodea a la persona amada, idealiza las situaciones, idealiza las sensaciones que experimenta, idealiza cada palabra y cada gesto promovido o pronunciado por la persona amada, como si todo tuviera la suficiente relevancia como para grabarse en mármol… Cada situación se hace digna de ser enmarcada y colgada de la pared con una alcayata.
Es un amor que obsesiona, que doblega, que te permite sentir como si alguien te estuviera vaciando el intestino a cucharadas… ¿Lo malo? Que no hay cura. Sólo el tiempo reorganiza cada neurona en su lugar adecuado y nos desvela una gran verdad: que nadie es perfecto. ¿Mi recomendación? Que dejen de perder el tiempo leyendo este artículo, tan sólo unos pocos dementes enamorados al estilo de Romeo y Julieta perdieron el tiempo (y algo más) por el más profundo de los sentimientos. 
San Valentín es uno de esos días en los que se lleva a cabo la celebración de algo que no merece ocupar una fecha señalada en nuestro calendario… digo esto porque, humildemente, pienso que la celebración de un sentimiento es algo tan sagrado que no merece vestirse de frivolidad, obligándonos a comprar una caja de bombones y un ramo de flores para demostrar cariño y afecto hacia otra persona… (Casi debiera estar prohibido regalar nada el día de los enamorados, por atentar contra los detalles espontáneos y el romanticismo en general).
Por otro lado, es comprensible que deseemos apartar en nuestras vidas, siquiera 24 horas al año para dedicarlas a algo tan “febril” como el amor.
Bueno, amor, amor… ¿Qué es el amor? Woody Allen, tratando de dar respuesta a esta pregunta, dijo en una ocasión que el amor es una amistad con momentos eróticos y, tal vez esa sea la forma más “civilizada” de verlo… pero el amor no es algo civilizado, sino algo visceral. De hecho, cuando alguien sufre “mal de amores”, esto no suele producirle al individuo una grave cefalea sino un agudo pinchazo en el estómago, por ello pienso que el amor debe ser visceral, pasional, no mental.
Pese a todo, hay quien civiliza el amor, de hecho (para qué engañarnos), todos lo hacemos. En una ocasión, me sorprendió un documental al afirmar que si la pasión de los primeros momentos de una relación se transmuta en lo que Allen llama “amistad con momentos eróticos” es, simple y llanamente, porque de no ser así acabaríamos exhaustos, seríamos incapaces de centrarnos en los demás aspectos de nuestra vida y estaríamos indefensos y desprotegidos ante el mundo que nos rodea… por suerte o por desgracia, la naturaleza es demasiado sabia.
Aunque si lo que se pretende es hablar de amores perjudiciales para la salud, puede ser oportuno traer a colación el ejemplo del amor platónico. Platón, en su afán de fastidiar al prójimo y de idealizarlo todo, habló del amor en sus escritos, no como “algo” bello y bueno, sino como sed de belleza y bondad… sed, deseo, ansia, buscar y anhelar en el amor lo que puede que no haya… vamos, una idealización del amor.
Cuando alguien padece un amor platónico (y digo padece porque el platónico tiene bastante de mórbido y de enfermo), idealiza todo lo que rodea a la persona amada, idealiza las situaciones, idealiza las sensaciones que experimenta, idealiza cada palabra y cada gesto promovido o pronunciado por la persona amada, como si todo tuviera la suficiente relevancia como para grabarse en mármol… Cada situación se hace digna de ser enmarcada y colgada de la pared con una alcayata.
Es un amor que obsesiona, que doblega, que te permite sentir como si alguien te estuviera vaciando el intestino a cucharadas… ¿Lo malo? Que no hay cura. Sólo el tiempo reorganiza cada neurona en su lugar adecuado y nos desvela una gran verdad: que nadie es perfecto. ¿Mi recomendación? Que dejen de perder el tiempo leyendo este artículo, tan sólo unos pocos dementes enamorados al estilo de Romeo y Julieta perdieron el tiempo (y algo más) por el más profundo de los sentimientos. 
¿Qué le pasa a su hijo, señora? ¿Por qué además de desatender las enseñanzas de los docentes de su instituto (por otro lado algo normal con esa edad) ahora también se dedica a delinquir mientras graba en video sus hazañas? ¿Por qué ha llegado su hijo a la conclusión de que puede actuar impunemente, usando la violencia, sin temor a represalias?Golpean. Golpean todo aquello que no les agrada, pero sin motivo, sólo les mueve la estupidez, la inconsciencia y la ignorancia. No alzan sus puños para guerrear por una causa (como tal vez sí hicieron sus bisabuelos y tatarabuelos), sino que esta sociedad enferma y podrida les enseña a ser estúpidos, a destruir en lugar de construir…
Yo me pregunto si esto no es sintomático de algo, si esto no supone un atraso… se supone que hemos de enmendar lo que le estamos haciendo al mundo, luchar contra la desertización, contra los cambios climáticos, contra la pobreza, las desigualdades y las escisiones entre primer y tercer mundo. Pero sin embargo sólo veo proliferar a una masa de niños con unas ganas inmensas de destruirlo todo.
Hace un tiempo dudaba seriamente si la violencia en televisión (ya sea en series, películas, informativos o dibujos animados) podía ser la causa de las conductas agresivas de los chavales… hoy no lo dudo, lo afirmo, y me respalda el hecho de que un programa como “Gente” de la Primera de TVE pueda emitir en un horario de tarde las escenas del apuñalamiento de una mujer por parte de su marido, sin censuras, ahí con sangre fría, que nadie despegue los ojos de la pantalla y observen atentos el horror que puede causar la naturaleza humana… y como es bien sabido, la violencia engendra violencia.
Por lo menos quedo tranquilo, si alguno de estos chavales llega a ostentar un cargo de dirigente y decide acabar de una vez por todas con el mundo metiéndole un misil nuclear entre ceja y ceja, muy posiblemente lo grabe con su teléfono móvil y lo suba a Internet para que todos podamos ser testigos…

Autoría de la foto: nachopop. http://www.flickr.com/photos/nacho-pop/1952524939/
¿Qué le pasa a su hijo, señora? ¿Por qué además de desatender las enseñanzas de los docentes de su instituto (por otro lado algo normal con esa edad) ahora también se dedica a delinquir mientras graba en video sus hazañas? ¿Por qué ha llegado su hijo a la conclusión de que puede actuar impunemente, usando la violencia, sin temor a represalias?Golpean. Golpean todo aquello que no les agrada, pero sin motivo, sólo les mueve la estupidez, la inconsciencia y la ignorancia. No alzan sus puños para guerrear por una causa (como tal vez sí hicieron sus bisabuelos y tatarabuelos), sino que esta sociedad enferma y podrida les enseña a ser estúpidos, a destruir en lugar de construir…
Yo me pregunto si esto no es sintomático de algo, si esto no supone un atraso… se supone que hemos de enmendar lo que le estamos haciendo al mundo, luchar contra la desertización, contra los cambios climáticos, contra la pobreza, las desigualdades y las escisiones entre primer y tercer mundo. Pero sin embargo sólo veo proliferar a una masa de niños con unas ganas inmensas de destruirlo todo.
Hace un tiempo dudaba seriamente si la violencia en televisión (ya sea en series, películas, informativos o dibujos animados) podía ser la causa de las conductas agresivas de los chavales… hoy no lo dudo, lo afirmo, y me respalda el hecho de que un programa como “Gente” de la Primera de TVE pueda emitir en un horario de tarde las escenas del apuñalamiento de una mujer por parte de su marido, sin censuras, ahí con sangre fría, que nadie despegue los ojos de la pantalla y observen atentos el horror que puede causar la naturaleza humana… y como es bien sabido, la violencia engendra violencia.
Por lo menos quedo tranquilo, si alguno de estos chavales llega a ostentar un cargo de dirigente y decide acabar de una vez por todas con el mundo metiéndole un misil nuclear entre ceja y ceja, muy posiblemente lo grabe con su teléfono móvil y lo suba a Internet para que todos podamos ser testigos…

Autoría de la foto: nachopop. http://www.flickr.com/photos/nacho-pop/1952524939/
Huí, huí lejos por Navidad. No importa a donde, no volví la vista atrás… Mi cuerpo estaba, mi mente no.Entretenía mis pensamientos entre quimeras e ilusiones, entre alegrías y decepciones, Entrelíneas y gajes del oficio. Me camuflé entre las páginas escritas por los autores de las grandes obras, las grandes de verdad, las que te cogen el corazón y te obligan a palpitar… no sirvió de nada, me engañaba a mí mismo.He buscado métodos, fórmulas, soluciones, remedios y mi cerebro se ha secado de tanto pensar… pienso demasiado y, según dicen los que saben de esto, eso es malo.
No estuve presente (ni pendiente) durante el discurso navideño del Rey (al igual que la mayoría de los españoles).
Bebí alegremente por ser fiestas, aunque con cautela por temor a la pérdida de neuronas y de puntos del carné.
Miré a los ojos de quien me quiere, miré aún más adentro y me propuse hacer que mi vida (y por ende la suya) mereciera la pena.
No estuve y por supuesto ni mis dedos ni mi mente estuvo en este blog.
El contacto con el hombre de a pie me hizo perder la confianza en mí mismo.
Frases, como ésta de Montaigne me devolvieron la confianza en mí y en mi capacidad: “Ponédnoslo difícil y despertad nuestro deseo”.
Esta mañana puse, de nuevo, los pies en la tierra. No se si estoy preparado pero he vuelto, en todos mis aspectos.
Bienvenidos de nuevo a Puro Olor A Incienso y Feliz año 2008, cumplid vuestras metas y hacedmelo saber, me hará un poco más feliz…

Huí, huí lejos por Navidad. No importa a donde, no volví la vista atrás… Mi cuerpo estaba, mi mente no.Entretenía mis pensamientos entre quimeras e ilusiones, entre alegrías y decepciones, Entrelíneas y gajes del oficio. Me camuflé entre las páginas escritas por los autores de las grandes obras, las grandes de verdad, las que te cogen el corazón y te obligan a palpitar… no sirvió de nada, me engañaba a mí mismo.He buscado métodos, fórmulas, soluciones, remedios y mi cerebro se ha secado de tanto pensar… pienso demasiado y, según dicen los que saben de esto, eso es malo.
No estuve presente (ni pendiente) durante el discurso navideño del Rey (al igual que la mayoría de los españoles).
Bebí alegremente por ser fiestas, aunque con cautela por temor a la pérdida de neuronas y de puntos del carné.
Miré a los ojos de quien me quiere, miré aún más adentro y me propuse hacer que mi vida (y por ende la suya) mereciera la pena.
No estuve y por supuesto ni mis dedos ni mi mente estuvo en este blog.
El contacto con el hombre de a pie me hizo perder la confianza en mí mismo.
Frases, como ésta de Montaigne me devolvieron la confianza en mí y en mi capacidad: “Ponédnoslo difícil y despertad nuestro deseo”.
Esta mañana puse, de nuevo, los pies en la tierra. No se si estoy preparado pero he vuelto, en todos mis aspectos.
Bienvenidos de nuevo a Puro Olor A Incienso y Feliz año 2008, cumplid vuestras metas y hacedmelo saber, me hará un poco más feliz…

Puro Olor A Incienso es un blog atípico y novedoso, en el que convergen las sutiles opiniones (sobre los más diversos temas de actualidad) extraidas de los blogs de nuestros colaboradores. Un grupo de periodistas, escogidos por su innato dominio y uso de las palabras, de una manera tan peculiar.
- CREADOR:
- COLABORADORES:
 
Theme Freshy2, design by Julien De Luca & AchoBlogs
Log in | Aviso Legal