La maté porque era mía…
Normalmente no me apetece demasiado hacer reflexiones sobre temas tan trágicos como sobre el que se viene haciendo eco estos días la opinión pública…Ayer se celebró el Día internacional contra la violencia de género, este año, con más motivos que nunca -diría yo- y es que el truculento caso de la joven asesinada tras ser invitada (engañada, tal y como han considerado los jueces que llevan el caso) a un programa de televisión no es para menos.
Te quiero, la vida es sólo una, como tu me dijiste y yo la quiero vivir contigo… dijo el presunto asesino en el programa antes de causarle la muerte a su ex pareja…
Podría empezar a hablar de cómo el apego según lo entienden las filosofías budistas es algo que nos conduce a emprender actos de horrible naturaleza como los sucedidos y cómo éste nos procura la infelicidad… pero no…
Sólo hay un par de cosas que conviene resaltar:
- Eso no es amar.
- La vida es sólo una, es cierto, y nadie tiene derecho a acabar con la vida de otra persona.
- Si A tiene la intención de vivir la vida con B ¿Por qué A ha de matar a B? ¿Acaso “intención” es sinónimo de “obligación”?
- Nadie es dueño de nadie… nunca… jamás… en ningún aspecto…
-Morir por amor tal vez tenga algo de romántico, matar por “amor” (léase posesión) es la atrocidad más egoista que pueda llevarse a cabo.

Autoría de la foto: Perséfone. http://www.flickr.com/photos/caroleller/683895880/
Tags: amor, muerte, posesión






